Cercar en aquest blog

dissabte, 19 de gener del 2013

El PP se defiende de las acusaciones de corrupción

Cientos de personas se manifestaron este viernes en Madrid contra la corrupción, cuando el Partido Popular (PP), en el poder en España, se defiende de un nuevo escándalo de corrupción revelado por la prensa, que amenaza con agravar la crisis de credibilidad de una clase política ya muy minada por la crisis económica.

Con gritos de "este presidente es un delincuente" o "Dimisión" y mostrando pancartas con lemas como "robar es delito sólo para los pobres", los manifestantes se concentraron frente a la sede nacional del gobernante PP, dirigido por el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy.

El edificio estaba protegido por furgones de policía y barreras, que mantenían a distancia a los manifestantes, reunidos vía las redes sociales por movimientos cercanos a los indignados.

"Es una vergüenza todo esto que ha salido. A los 'mileuristas' se les corta su sueldo y ellos siguen con sus privilegios. Es muy indignante", dice Paqui Benito, una funcionaria de 48 años de la administración de justicia, que como el resto de sus colegas ha visto su sueldo rebajado por las medidas de austeridad.

Ana Tapias, una estudiante de física de 25 años, anuló su prevista velada en el cine para manifestarse: "Tenemos que salir a la calle para decir basta. Basta ya. Si no nos manifestamos todo seguirá igual. En todos los gobiernos pasa lo mismo. Basta".

Pocas horas antes, la número dos del PP María Dolores de Cospedal, negó "categóricamente" que responsables de su formación hubieran podido cobrar bajo su dirección cantidades no declaradas, procedentes especialmente de empresas privadas, tal y como afirma este viernes el diario El Mundo.

"No me consta de ninguna manera que eso se haya producido en mi etapa como secretaria general" ni "con anterioridad" a su llegada al puesto en 2008, designada por Rajoy, dijo.

La vicepresidenta del Gobierno, Soraya Saénz de Santamaría, aseguró que sus miembros están "sorprendidos e indignados" si se verifican esos pagos, añadiendo que "lo que reclamamos es que se investigue y que se siga hasta el final".

Citando "cinco fuentes solventes de las sucesivas direcciones del partido", El Mundo afirma que el ex tesorero del PP, Luis Bárcenas, distribuyó durante veinte años sobres que contenían entre 5.000 y 15.000 euros a dirigentes del partido como sobresueldos.

"Rajoy, que, según fuentes del PP, no cobró nunca esos complementos, instruyó a Cospedal para acabar con esta práctica en 2009", añadió El Mundo, que califica este asunto de "bomba atómica" para el partido.

El dinero procedía de "constructoras, empresas de seguridad y donaciones", añadió.

Los beneficiarios eran "secretarios ejecutivos, cargos públicos y otros miembros del aparato del partido", según la misma fuente.

La publicación de esta información llega tras el anuncio el miércoles en la prensa, citando una investigación judicial, que el extesorero había tenido "con otras personas" hasta 2009 una cuenta en Suiza con 22 millones de euros.

"La contabilidad en el PP es clara, diáfana y está auditada por el Tribunal de Cuentas", añadió la número dos del PP este viernes.

A pesar de sus explicaciones, la información ha causado numerosas reacciones en los medios y la indignación en las redes sociales.

"El señor Rajoy tiene que salir a dar explicaciones ya", dijo el líder de la oposición socialista, Alfredo Pérez Rubalcaba.

"Es como si se hubiera dado una vuelta de tuerca en cuanto a esta especie de divorcio creciente entre ciudadanos y clase política en España" tras un año de revelaciones sucesivas, consideró Fernando Vallespín, profesor de Ciencias Políticas de la Universidad Autónoma de Madrid.

Las informaciones sobre escándalos de corrupción, que afectan a prácticamente todos los partidos, se han multiplicado causando malestar en un país hundido en la crisis desde 2008.

Antes de la crisis, "había mucha tolerancia", pero "ahora en España hay una tremenda sensibilidad hacia lo que hacemos con nuestros recursos", subrayó Vallespín, que aboga por una "catarsis ética" en el país.


View the original article here