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divendres, 25 de gener del 2013

Israel se encamina hacia una coalición de Netanyahu y el centrista Lapid

Yair Lapid, líder del partido centrista que hizo un espectacular ingreso al Parlamento israelí con menos de un año de existencia, aceptó el miércoles la mano que le tendió Benjamin Netanyahu bajo la forma de un programa de gobierno social, pero esta alianza podría resquebrajarse con el tema palestino e Irán.

"Escuché hablar de un bloque [anti primer ministro Netanyahu, de derecha], sugiero que se saque eso de la mesa. No habrá bloque, ello no sucederá", afirmó Lapid en una corta alocución al día siguiente de las elecciones legislativas que consagraron al nuevo partido centrista Yesh Atid (Hay Futuro) como segunda fuerza política.

El jefe del nuevo partido centrista declaró estar "contento de escuchar al primer ministro apropiarse en su discurso todo lo que decimos desde hace un año sobre la igualdad y la necesidad de proteger a las clases medias".

Netanyahu prometió públicamente el miércoles dar la prioridad a los temas sociales y económicos.

"Los israelíes quieren que forme un gobierno que impulse tres grandes cambios de política interna: una mayor igualdad (de la obligación de cumplir con el servicio militar), un mayor acceso a la vivienda y cambios en el sistema de gobierno", dijo Netanyahu, que está en la mejor posición para formar el próximo gabinete.

Netanyahu dijo que quería formar un gobierno "lo más amplio posible".

Las tres prioridades que presentó corresponden punto por punto a las grandes líneas del programa de Lapid.

Yair Lapid se declaró favorable a la generalización del servicio militar (que exonera por el momento a los religiosos) y a la reanudación de las negociaciones con los palestinos.

Este ex periodista se presenta como el abanderado de la clase media y exige una mejor distribución del peso fiscal así como reformas para bajar el precio de las viviendas.

"No hay ningún gobierno razonable ?es decir, ninguno que no coloque a Netanyahu en una situación de paria internacional? sin Lapid. Es por lo tanto el actor más importante en el sistema político", afirmó el analista Yosi Vertner en el diario Haaretz.

Netanyahu, del derechista Likud, admitió que los israelíes enviaron un "mensaje claro" en los comicios.

La coalición del Likud con Israel Beitenu (del ultra nacionalista exministro de Relaciones Exteriores Avigdor Lieberman) obtuvo 31 escaños -once menos que en la legislatura saliente- de los 120 con que cuenta la Kneset (parlamento unicameral).

Yesh Atid, fundado hace menos de un año por el experiodista Yair Lapid, consiguió 19 escaños, seguido por los laboristas (centro-izquierda), con 17.

Los sondeos predecían un retroceso del Likud, pero preveían que esto sería en provecho de Hogar Judío, del dirigente del ultranacionalismo religioso Naftali Bennet. Pero esa nueva formación, con fuerte influencia entre los colonos de los territorios ocupados, quedó finalmente relegada al cuarto lugar, con 11 escaños.

De hecho, la Kneset quedó partida en dos: 60 diputados pertenecen al arco de la derecha y 60 al de partidos de centro y de izquierda.

Esa configuración contraría los planes de Netanyahu, que esperaba contar con una mayoría sólida para tener margen de maniobra ante cuestiones esenciales como el programa nuclear iraní y el proceso de paz con los palestinos.

Luego de la publicación de los resultados oficiales, el presidente Shimon Peres debe designar dentro de los siete días al jefe del partido con más posibilidades de constituir una mayoría. Este candidato dispone luego de un plazo de 14 días para formar su gobierno.

Según varios medios israelíes, Netanyahu podría ofrecer la cartera de Relaciones Exteriores a Yair Lapid.

Lapid quiere que se reanuden las negociaciones de paz con los palestinos, suspendidas desde 2010, aunque rechaza toda concesión sobre Jerusalén Este anexada.

Pero los palestinos son pesimistas sobre la reanudación de las negociaciones.

"No me espero a que surja (...) un bando de la paz", declaró Hanan Ashraui, miembro del Comité Ejecutivo de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP).

"Tras las elecciones en Israel, Palestina está dispuesta a trabajar con cualquier gobierno israelí que se forme, siempre y cuando cumpla con las resoluciones de la Asamblea General (de la ONU) que efectivizan el Estado de Palestina y las fronteras anteriores a 1967", dijo el ministro de Relaciones Exteriores palestino, Riyad al Malki, ante el Consejo de Seguridad de la ONU en Nueva York.

"El aislamiento en el que Netanyahu y Lieberman llevaron a Israel inquietó a los electores, que quieren buenas relaciones con Estados Unidos, en la era Barack Obama, en vez de viviendas adicionales en las colonias y amenazas de guerra contra Irán", estimó el editorial de Haaretz.

Netanyahu, que promueve la colonización, está obsesionado con Irán, mientras que Lapid en cambio rechazó toda intervención unilateral contra las instalaciones nucleares iraníes.


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