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diumenge, 20 de gener del 2013

Obama pide al Congreso que aumente el techo de deuda para evitar un caos financiero

Washington, 14 ene (EFE).- El presidente de EEUU, Barack Obama, instó hoy a los republicanos a autorizar en el Congreso el aumento del tope de la deuda nacional, cuestión que considera innegociable, para evitar un caos en los mercados financieros o una nueva recesión.

Durante su última rueda de prensa de su primer mandato, convocada por sorpresa, Obama dejó claro que no permitirá que los republicanos supediten el diálogo para elevar el techo de la deuda, ahora de 16,4 billones de dólares, equivalente al PIB, a los recortes al gasto público.

"El techo de la deuda no es una cuestión de autorizar más gastos...simplemente permite que el país pague los gastos a los que el Congreso ya se ha comprometido", explicó el mandatario, a seis días de su investidura para el segundo mandato.

"Los republicanos en el Congreso tienen dos opciones: pueden actuar de forma responsable y pagar sus cuentas, o actuar de forma irresponsable", subrayó.

Estados Unidos no es una nación "morosa" pero "las consecuencias de no pagar nuestras facturas serían desastrosas" y además una "herida autoinfligida en la economía", advirtió.

Citó como ejemplo la posible demora en el desembolso de los beneficios del Seguro Social para los ancianos y en ayudas para los veteranos, o la posibilidad de una nueva recesión.

En el encuentro, en el que contestó siete preguntas, Obama abogó por un mayor control de las armas de fuego y una reforma migratoria, pero se centró en las batallas políticas que se avecinan para elevar el techo de la deuda y recortar el gasto público con el fin de reducir el déficit, situado en torno al 8,5 % del PIB en 2012.

Al señalar que EEUU no puede saltar de una crisis a otra, Obama reiteró que la reducción del déficit no se consigue únicamente a través de recortes fiscales y que el Congreso debe buscar una respuesta "equilibrada" al problema.

Las declaraciones de Obama aumentan las presiones sobre el Congreso que, antes de abril próximo, tendrá sobre la mesa tres asuntos igual de apremiantes: evitar una mora de pagos, negociar los recortes fiscales, y aprobar los fondos para financiar las operaciones del Gobierno después del 27 de marzo.

El pacto fiscal que aprobó el Congreso a principios de mes, tras duros enfrentamientos con el Ejecutivo, renovó de forma permanente los recortes de impuestos a los ingresos instituidos durante la presidencia de George W. Bush, pero postergó hasta marzo las negociaciones sobre el gasto público.

El Departamento del Tesoro notificó recientemente al Congreso que tomaría "medidas extraordinarias" para evitar una mora en las obligaciones del Gobierno, y rechazó la idea, comentada hace unos días, de acuñar una moneda de platino de un billón de dólares para respaldar nuevos gastos.

Según observadores, el diálogo pendiente sobre el tope del techo de la deuda podría renovar la batalla política de agosto de 2011 que contribuyó a que, por primera vez en la historia, la agencia Standard & Poor's (S&P) degradase la calificación de la deuda estadounidense de AAA a AA+.

En ese sentido, Obama dijo hoy que los republicanos no deben jugar con el crédito de EEUU y éstos "deben decidir pronto porque el tiempo se acaba".

Pero los líderes republicanos del Congreso han dejado claro que cualquier aumento en el techo de la deuda debe estar vinculado a los recortes fiscales.

El presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, respondió a Obama que "el pueblo estadounidense no apoya elevar el techo de la deuda sin que se reduzca el gasto público a la vez", porque eso provocaría, a su juicio, la pérdida de empleos y "pondría en peligro el futuro de nuestros niños".

Por su parte, el líder de la minoría republicana del Senado, Mitch McConnell, dijo que Obama y sus aliados "deben hablar en serio sobre los gastos y el debate sobre la deuda es el momento perfecto".

Obama ha hecho de la defensa de la clase media y el fortalecimiento de la economía la piedra angular de su segundo mandato, pero también necesitará al Congreso para la confirmación de varios nuevos cargos en su Gabinete y, tal como repitió hoy, para la puesta en marcha de una reforma migratoria y medidas contra la violencia vinculada al acceso a las armas de fuego.

Y ya en las postrimerías de su primer mandato, Obama aseguró que la diversidad en su Gabinete continuará, ante críticas de que, hasta la fecha los nuevos nombramientos para el segundo mandato corresponden todos a hombres blancos.


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