"Los contactos americano-palestinos para preparar la visita de Obama se han limitado a explicar la posición palestina y los requisitos para retomar el proceso de paz", dijo Shtaye.
Según el negociador, para que los palestinos regresen a la mesa de negociaciones Israel debe suspender la construcción de asentamientos en los territorios ocupados y liberar a los presos palestinos más antiguos.
Obama tiene previsto viajar a Israel y Cisjordania el próximo 20 de marzo, en su primera visita a la zona desde que llegó a la presidencia de Estados Unidos.
Su visita se produce cuando las negociaciones entre israelíes y palestinos se encuentran estancadas desde hace más de dos años, después de que los palestinos las abandonasen en protesta por la continuación de la construcción de asentamientos por parte de Israel.
Algunos medios israelíes han indicado estos días que la visita de Obama podría servir para retomar las negociaciones de paz.
El presidente palestino, Mahmud Abás, se reunió el pasado lunes con el secretario de Estado de EEUU, John Kerry, en Arabia Saudí tras lo que un diario israelí aseguró que Abás le presentó un plan para retomar las negociaciones.
De acuerdo con otro medio israelí, el periódico Maariv, el primer ministro de Israel, Benjamin Netanyahu, ha dado instrucciones a los departamentos de Defensa y Vivienda para que no aprueben nuevas construcciones ni concursos públicos en asentamientos judíos hasta después de la visita de Obama.
Tampoco se iniciarán proyectos que ya están aprobados hasta que pase el viaje y se pospondrán todos los anuncios relativos a los concursos, según el rotativo.
Las instrucciones, afirma Maariv, se han dado de forma informal, en conversaciones telefónicas con Netanyahu, que ha dejado claro que no se trata de una "congelación de los asentamientos", sino de una mera suspensión de los anuncios por cortesía diplomática.
La visita a Israel del vicepresidente de EEUU, Joe Biden, en marzo de 2010 estuvo marcada por el serio malestar en la Casa Blanca a causa del anuncio durante la misma de los planes de ampliación de una nueva colonia en territorio palestino, la de Ramat Shlomo.
El Gobierno israelí se vio obligado a disculparse, después de que Biden condenase "el fondo y el momento del anuncio" de esa decisión.