El diplomático estadounidense encargado de impulsar el cierre del penal de la Base Naval estadounidense en Guantánamo (Cuba), el embajador Dan Fried, dejará su puesto actual para asumir un nuevo cargo sin que se cubra esa vacante, con lo que sus funciones recaerán en el principal asesor legal del Departamento de Estado, según han reconocido las autoridades estadounidenses.
El hecho de que Fried no tenga un sustituto en el cargo podría dar lugar a especulaciones sobre la voluntad del Gobierno norteamericano de cerrar el penal, aunque las autoridades estadounidenses han subrayado que mantienen su compromiso de poner fin a ese centro de detención.
En la actualidad, el centro de detención de la Base Naval de Guantánamo que fue creado tras los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001 alberga a 166 prisioneros, todos ellos capturados en operaciones antiterroristas en el extranjero.
Cuando asumió el cargo en 2009, el presidente estadounidense, Barack Obama, ordenó el cierre del centro de detención de Guantánamo en el plazo de un año pero no consiguió cumplir su plan por la oposición del Congreso, que aprobó varias leyes que hacían más complicado trasladar a suelo norteamericano a los detenidos.
Fried será el nuevo coordinador en materia de sanciones del Departamento de Estado, un puesto en el que muchos de sus esfuerzos se centrarán en utilizar las sanciones económicas junto con la diplomacia para intentar que Irán aclare las incógnitas sobre su programa nuclear.
Las fuentes gubernamentales, que han hablado bajo condición de anonimato, han explicado que el trabajo de Fried sobre el traslado de prisioneros de Guantánamo va a ser asumido por la Oficina del asesor legal del Departamento de Estado.
"El encuadre de la sección de Guantánamo en la Oficina del asesor legal no supone una disminución del compromiso de la Administración para cerrar Guantánamo", ha subrayado una fuente del Departamento de Estado.
"La Administración ha dejado claro que el cierre del centro de detención de Guantánamo va en interés de la seguridad nacional y mantiene el compromiso del traslado seguro de los detenidos restantes", ha añadido.
La fuente ha resaltado que la oposición del Gobierno a las "restricciones" del Congreso han reducido su capacidad para materializar los traslados de los últimos prisioneros.
En la etapa de Fried, un total de 71 prisioneros de Guantánamo han sido enviados a sus países natales u otras naciones.