Mediante un decreto, el mandatario izquierdista colocó a Vera en situación de disponibilidad (previa a la retirada del servicio activo), como el oficial había solicitado de manera voluntaria después de un año desempeñando el cargo.
En el mismo documento, Correa también nombró comandante del Ejército a Peña, quien ocupaba el cargo de jefe de Estado Mayor Operacional del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas.
El jueves, el ministerio de Defensa anunció la dimisión de Vera sin precisar los motivos por los cuales dejó la función que debía cumplir durante dos años.
La cartera también señaló que enviaría una terna a Correa -integrada por los oficiales más antiguos- para la designación del nuevo comandante.
Según el diario El Comercio de Quito, el exjefe del Ejército dimitió por un supuesto malestar con la cúpula castrense, a raíz del ascenso a generales de tres coroneles que no obtuvieron buenas calificaciones para ese reconocimiento.
Vera había sido nombrado el 1 de febrero de 2012 en reemplazo del general Patricio Cárdenas, quien adujo motivos personales para abandonar el cargo. Correa reveló posteriormente que Cárdenas había dimitido al enterarse de que oficiales activos estaban implicados en un plan de políticos opositores para generar descontento en la institución y desestabilizar a su gobierno.