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dimarts, 5 de febrer del 2013

EE.UU. tiende la mano a Irán mientras redobla la presión sobre el régimen sirio

Múnich (Alemania), 2 feb (EFE).- EEUU tendió hoy la mano a Irán para reabrir el diálogo -incluso bilateral- sobre su programa nuclear aunque con condiciones, a la vez que cerró la puerta a cualquier solución en Siria que no conlleve la caída del régimen del presidente, Bachar al Asad.

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, expuso este sábado los ejes de la política exterior de la segunda legislatura de Barack Obama ante la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), en donde volvieron a quedar patentes las diferencias entre Washington y Moscú, con las críticas rusas a la posición de EEUU en la guerra siria.

Biden, optimista en el caso de Irán, aseguró que "hay margen para la negociación", pero agregó de seguido que ha de ser Teherán quien debe tomar la iniciativa para retomar el diálogo.

"Aún hay margen para negociación, pero la pelota está en el tejado de Irán", afirmó.

En este sentido, Biden destacó que EEUU estaría dispuesto incluso a una reunión bilateral con las autoridades iraníes, siempre que no se haga a espaldas de los socios estadounidenses y que la disposición al diálogo sea "real", con una "agenda para hablar".

La oferta de Biden, no obstante, vino acompañada de la advertencia de que, si no hay un cambio de actitud en Teherán, la respuesta será "más presión" y "más aislamiento" vía sanciones.

Diversos expertos han apuntado en los últimos días que tras las próximas elecciones en Irán, podría abrirse un período de diálogo.

La disposición estadounidense frente a Irán contrastó con la firmeza esgrimida con Siria, que el vicepresidente condensó asegurando que Washington está "convencido" de que el presidente Bashar al Asad es "un tirano" que "ya no está capacitado para seguir gobernando" y "que se tiene que ir".

Biden mantuvo además una reunión con varios líderes de la oposición siria en el marco de esta conferencia y ratificó en público la disposición estadounidense a mantenerles su "apoyo".

La posición estadounidense frente a Siria centró, por su parte, las críticas del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que también intervino hoy en la MSC para reiterar las posiciones de Moscú.

Lavrov rechazó que EEUU tenga como prioridad exclusiva la caída de Asad y que esté armando a la oposición siria, por el peligro de que ese mismo armamento se vuelva dentro de un tiempo contra quienes lo suministraron, en una referencia velada al caso libio.

Lavrov acusó a Occidente de encarar las crisis internacionales de forma ambigua e incoherente, siempre desde su punto de vista y sus intereses, sin "adoptar una aproximación más global", lo que "no ayuda" a resolverlos.

Pese a la cerrada de defensa de Damasco que mantiene Moscú, Lavrov tiene previsto reunirse este sábado en el marco de la conferencia con el líder de la oposición siria, Ahmed Muaz al Jatib, un encuentro del que no ha habido confirmación oficial.

El ministro ruso abogó en su intervención por "acordar unas reglas" comunes, por apoyar de manera coordinada "las reformas democráticas", pero sin "imponer reglas y modelos externos".

A su juicio, es posible lograr el fin de la violencia en Siria mediante un diálogo inclusivo, con todos los actores implicados en el conflicto, y "especialmente con el mandato del Consejo de Seguridad".

Pese a sus críticas, Lavrov dejó la puerta abierta a una mejor cooperación entre la alianza transatlántica y Rusia con su frase final: "Es hora de cancelar nuestras deudas anteriores y es hora de concedernos un préstamos de confianza mutua".

Por último, Biden recordó la solidez de los lazos transatlánticos, ante la persistentes reivindicaciones europeas de la alianza estadounidense con el viejo continente.

El vicepresidente despejó sus dudas y aseguró que "Europa es la piedra angular de la implicación global" de Estados Unidos y "el catalizador" de su "cooperación global".

Desde el viernes y hasta mañana, 90 delegaciones nacionales, una docena de jefes de Estado y Gobierno, 70 ministros de Exteriores y Defensa, y 60 directores ejecutivos de grandes empresas debaten en la MSC sobre las guerras en Siria y Mali, así como sobre el programa nuclear iraní, entre otros asuntos.

Por Juan Palop


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dilluns, 4 de febrer del 2013

EE.UU. tiende la mano a Irán mientras redobla la presión sobre el régimen sirio

Múnich (Alemania), 2 feb (EFE).- EEUU tendió hoy la mano a Irán para reabrir el diálogo -incluso bilateral- sobre su programa nuclear aunque con condiciones, a la vez que cerró la puerta a cualquier solución en Siria que no conlleve la caída del régimen del presidente, Bachar al Asad.

El vicepresidente estadounidense, Joe Biden, expuso este sábado los ejes de la política exterior de la segunda legislatura de Barack Obama ante la Conferencia de Seguridad de Múnich (MSC), en donde volvieron a quedar patentes las diferencias entre Washington y Moscú, con las críticas rusas a la posición de EEUU en la guerra siria.

Biden, optimista en el caso de Irán, aseguró que "hay margen para la negociación", pero agregó de seguido que ha de ser Teherán quien debe tomar la iniciativa para retomar el diálogo.

"Aún hay margen para negociación, pero la pelota está en el tejado de Irán", afirmó.

En este sentido, Biden destacó que EEUU estaría dispuesto incluso a una reunión bilateral con las autoridades iraníes, siempre que no se haga a espaldas de los socios estadounidenses y que la disposición al diálogo sea "real", con una "agenda para hablar".

La oferta de Biden, no obstante, vino acompañada de la advertencia de que, si no hay un cambio de actitud en Teherán, la respuesta será "más presión" y "más aislamiento" vía sanciones.

Diversos expertos han apuntado en los últimos días que tras las próximas elecciones en Irán, podría abrirse un período de diálogo.

La disposición estadounidense frente a Irán contrastó con la firmeza esgrimida con Siria, que el vicepresidente condensó asegurando que Washington está "convencido" de que el presidente Bashar al Asad es "un tirano" que "ya no está capacitado para seguir gobernando" y "que se tiene que ir".

Biden mantuvo además una reunión con varios líderes de la oposición siria en el marco de esta conferencia y ratificó en público la disposición estadounidense a mantenerles su "apoyo".

La posición estadounidense frente a Siria centró, por su parte, las críticas del ministro de Exteriores ruso, Serguéi Lavrov, que también intervino hoy en la MSC para reiterar las posiciones de Moscú.

Lavrov rechazó que EEUU tenga como prioridad exclusiva la caída de Asad y que esté armando a la oposición siria, por el peligro de que ese mismo armamento se vuelva dentro de un tiempo contra quienes lo suministraron, en una referencia velada al caso libio.

Lavrov acusó a Occidente de encarar las crisis internacionales de forma ambigua e incoherente, siempre desde su punto de vista y sus intereses, sin "adoptar una aproximación más global", lo que "no ayuda" a resolverlos.

Pese a la cerrada de defensa de Damasco que mantiene Moscú, Lavrov tiene previsto reunirse este sábado en el marco de la conferencia con el líder de la oposición siria, Ahmed Muaz al Jatib, un encuentro del que no ha habido confirmación oficial.

El ministro ruso abogó en su intervención por "acordar unas reglas" comunes, por apoyar de manera coordinada "las reformas democráticas", pero sin "imponer reglas y modelos externos".

A su juicio, es posible lograr el fin de la violencia en Siria mediante un diálogo inclusivo, con todos los actores implicados en el conflicto, y "especialmente con el mandato del Consejo de Seguridad".

Pese a sus críticas, Lavrov dejó la puerta abierta a una mejor cooperación entre la alianza transatlántica y Rusia con su frase final: "Es hora de cancelar nuestras deudas anteriores y es hora de concedernos un préstamos de confianza mutua".

Por último, Biden recordó la solidez de los lazos transatlánticos, ante la persistentes reivindicaciones europeas de la alianza estadounidense con el viejo continente.

El vicepresidente despejó sus dudas y aseguró que "Europa es la piedra angular de la implicación global" de Estados Unidos y "el catalizador" de su "cooperación global".

Desde el viernes y hasta mañana, 90 delegaciones nacionales, una docena de jefes de Estado y Gobierno, 70 ministros de Exteriores y Defensa, y 60 directores ejecutivos de grandes empresas debaten en la MSC sobre las guerras en Siria y Mali, así como sobre el programa nuclear iraní, entre otros asuntos.

Por Juan Palop


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dijous, 24 de gener del 2013

Kerry promete "patriotismo económico" y presión a Irán como secretario de Estado

Washington, 24 ene (EFE).- El senador demócrata John Kerry aseguró hoy que, de ser confirmado como nuevo secretario de Estado de EEUU, demostrará que la política exterior es también "económica" y que se mantendrá firme en la negociación nuclear con Irán.

En su audiencia de confirmación ante el Comité de Relaciones Exteriores del Senado, Kerry argumentó que la política exterior de Estados Unidos "no sólo se define por aviones no tripulados y despliegues de tropas", sino que tiene mucho que ver con "dar voz a los que no la tienen" y con mantener una imagen solvente.

"Más que nunca, la política exterior es política económica", dijo Kerry, nominado por el presidente Barack Obama para sustituir en la Secretaría de Estado a Hillary Clinton.

El senador abogó por "poner en orden las cuentas" y "trazar un patriotismo económico que reconozca que la fuerza y los objetivos de Estados Unidos en el extranjero dependen de su fuerza y sus resultados en casa".

Ante un comité en el que ha servido durante 29 años, y que le ha permitido establecer relaciones con muchos líderes mundiales, Kerry también pidió que EEUU muestre "un nuevo papel en un mundo donde cada vez hay más Estados fallidos o que están fallando", en especial para hacer frente a las aspiraciones de la Primavera Árabe.

Al referirse a Irán, prometió que hará "lo que haya que hacer para evitar que obtenga un arma nuclear", y se mostró dispuesto a negociar tanto en el plano multilateral como en potenciales conversaciones bilaterales.

"Nuestra política no es la contención. Es la prevención, y el tiempo se está agotando en nuestros esfuerzos de lograr un cumplimiento responsable", advirtió, no obstante.

En relación con Oriente Medio Kerry lamentó la "acción unilateral" por la que Palestina fue reconocida como Estado observador no miembro en la ONU en noviembre, y confió en que las elecciones presidenciales recién celebradas en Israel permitan "renovar" las negociaciones de paz.

"Creo que hay un camino, pero también creo que si no tenemos éxito, la puerta, ventana o como queramos llamarla, a la posibilidad de una solución de dos estados podría cerrarse para todos, y creo que eso sería desastroso", alertó.

Aunque se espera que Kerry sea confirmado sin problemas en una próxima votación en el Senado, sus antiguos compañeros en el Comité no olvidaron plantear una de las pocas críticas que han surgido tras su nominación: la relación que entabló con el actual presidente de Siria, Bachar Al Asad, durante sus visitas al país en las últimas décadas.

"Creo que hubo un momento en que, ante la falta de trabajo para la creciente población joven del país, Al Asad quiso encontrar una forma de contactar con Occidente y ver si podíamos ayudarle", indicó Kerry.

"Pero eso nunca ocurrió, y ahora no importa porque ha tomado una serie de decisiones que son inexcusables, que son censurables y que no le mantendrán mucho tiempo como jefe de Estado en Siria", añadió.

El senador, de 69 años, aseguró que si es confirmado tratará de "tomar la temperatura" de todos los actores que pueden cambiar la situación en Siria y trabajar para que Al Asad abandone el poder.

Un día después de que Clinton se indignara en otra audiencia sobre el ataque al consulado de EEUU en Bengasi (Libia) y declarara que no "importa" cómo ocurrió, sino evitar que vuelva a suceder, Kerry defendió la gestión de esa crisis por su predecesora ante varios senadores.

"Si están intentando encontrar una diferencia entre la secretaria Clinton y yo, eso no va a pasar hoy ni en este tema", indicó.

Poco antes, la propia Clinton aseguraba en la audiencia que Kerry es "la persona adecuada" para sustituirla en el cargo, al que aportará un "historial de liderazgo y servicio que es ejemplar".

Kerry también defendió al exsenador Chuck Hagel, nominado por Obama como nuevo secretario de Defensa y criticado por parte del Senado, al señalar que será un "fuerte" titular del Pentágono.

El senador, que se ha comprometido a vender sus millonarias participaciones en empresas extranjeras para evitar posibles conflictos de interés como secretario de Estado, habló también de Latinoamérica y puso a Colombia como ejemplo de país con "buenas decisiones", en contraste con Venezuela, Bolivia o Ecuador.

"Depende de lo que pase en Venezuela, puede haber realmente una oportunidad para la transición allí", opinó Kerry, que se comprometió a "redoblar sus esfuerzos" para apoyar el fortalecimiento del sistema judicial en México.

La audiencia, que tocó además la relación con China o Afganistán, deparó un único momento incómodo para Kerry, cuando una mujer irrumpió brevemente en la sala para proferir gritos en contra de la política estadounidense en Oriente Próximo.


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